martes, 19 de marzo de 2013

NACE LA PRIMERA ESCUELA DE TUCUMAN , PRIMERA ADEMAS EN TERRITORIO DE NUESTRO PAIS

Un 19 de marzo de 1567 iniciaba sus actividades la primera escuela de Tucuman , por inspiración del Fray Juan Pascual de Rivadeneira, gran evangelizador franciscano que llego a nuestro territorio en 1566, en 1567 fundaba el convento franciscano de San Miguel de Tucuman (en la antigua ubicación , es decir Ibatin) y en el covento  la primera escuela del en aquel entonces Gobernación de Tucuman.
Dicho convento se ubicaba a dos cuadras de la Plaza Mayor y se lo puso bajo el patrocinio de San Miguel Arcángel. Se termino de edificar en 1574, pero en 1685 llego la orden de traslado a la nueva ciudad y partieron los franciscanos , con iglesia , convento y escuela, que pasaron a ubicarse en el mismo sector de la antigua ciudad, ubicándose en el actual convento de Santo Domingo. Con la expulsión de los padres jesuitas en 1767 los dominicos pasaron a ocupar el convento , mientras que los sacerdotes de la orden franciscana ocuparon los bienes de la Compania de Jesús. 

lunes, 18 de marzo de 2013

PARTE LAMADRID EN LA CUARTA EXPEDICIÓN AL ALTO PERU

Un 18 de marzo de 1817 parte el Teniente Coronel Gregorio Araoz de  Lamadrid al mando de 300 soldados y 50 milicianos con rumbo a Oruro 
A fines de 1816 el general De La Serna comandante en jefe del Ejercito Real del Alto Perú había reforzado convenientemente sus fuerzas con tropas veteranas de la Guerra de la Independencia de España, elaborando un plan de invasión desde el norte con la ayuda del Ejercito Real de Chile que actuaria en un movimiento de pinzas sobre las Provincias Unidas de Sud America.
A comienzos de 1817 invadió Jujuy con 5000 hombres, previamente tuvo que luchar y vencer a los rebeldes bolivianos en la Guerra contra las Republiquetas . El avance realista se estanco por la acción de las fuerzas al mando de Martín de Guemes , que hostigaron dicho movimiento. A su vez el 12 de febrero de 1817  el general San Martín triunfaba en Chacabuco entrando en Santiago de Chile dos días después con lo que el movimiento de pinzas quedaba totalmente desbaratado. 
El general Guemes jefe de la vanguardia del Ejercito del Norte insto al General Belgrano a enviar una fuerza a la retaguardia realista con el fin de unirse a los restos del ejercito rebelde de las Republiquetas bolivianas con el fin de tomar Potosi y Chuquisaca.
La elección de Belgrano fue que Lamadrid comandara esa fuerza . 
Esta cuarta expedicion estaba compuesta por el Escuadron de  Husares de Tucuman  cuerpo que fue creado por Belgrano en septiembre de 1816 con los voluntarios tucumanos reclutados por Aráoz de Lamadrid que fueron los Husares de la Muerte . Contaba con un escuadrón de dos compañías con 173 plazas, que luego aumentó con prisioneros hechos en Santiago del Estero a cerca de 200 plazas
Belgrano le ordenó que comenzara los preparativos mientras él reunía 400 caballos herrados y 600 mulas indispensables para la expedición, en la que irían además 2 cañones ligeros de calibre 4, que Aráoz de Lamadrid rechazó, pero Belgrano ordenó que los llevara. Fueron alistadas secretamente tres compañías de 50 hombres, además de los capitanes y oficiales, cada una pertenecientes respectivamente a los regimientos de infantería N° 2, 3 y 9 de guarnición en Tucumán. Completaban la división 50 milicianos de Dragones de Tucumán al mando del capitán José Carrasco con funciones no combatientes, tomados del cuerpo apodado los peladitos de Famaillá. La división llevaba 200 pesos fuertes para sus gastos. Aráoz de Lamadrid intercambió 12 soldados que se hallaban en otros cuerpos, que lo habían acompañado en la retirada de Culpina, por 36 reclutas de su cuerpo de húsares, por lo que éste se redujo a 150 plazas
Luego de partir de Lules y reunirse en la plaza de San Miguel de Tucumán, en donde Belgrano les entregó a cada soldado un poncho verde y los arengó, el 18 de marzo de 1817 partieron los más de 300 soldados y 50 milicianos con dos piezas de artillería,caballos y las mulas en número justo para las cargas, siendo la mayoría de estas últimas de las mismas que habían acompañado al ejército desde su retirada del Alto Perú luego de la Batalla de Viluma
Saliendo de San Miguel de Tucumán hasta Trancas, la división subió a los valles Calchaquíes llegando a los 8 días al valle de San Carlos, en donde desertaron dos infantes. Por la tarde llegó allí un oficial de milicias tucumanas conduciendo 74 caballos y ninguna mula, con una nota de Belgrano expresándole que eran los únicos que había podido reunir. Aráoz de Lamadrid creyó que la división perecería en el despoblado de Atacama, contestó que se proporcionaría los caballos en Tarija, y al día siguiente, desde San Carlos varió su ruta por el norte de Jujuy, viajando en dirección a las tierras del Marqués de Yavi, pasó por Casabindo, y sin ser visto por los realistas se dirigió a Tarija.
Al atravesar el camino de postas que unía Tupiza con la quebrada de Humahuaca, el 8 de abril una partida al mando del capitán Mariano García se dirigió desde Colpayo a sorprender en Cangrejillos a una guardia realista que se hallaba en uno de los puestos del marqués de Yavi, apresando a 6 hombres y dando muerte a un teniente y 6 soldados, sufriendo la muerte del teniente de húsares Cayetano Mendoza. Fueron apresados también los 2 ó 3 encargados de la posta de Cangrejillos para que no dieran aviso de su pasaje. Este prematuro ataque alarmó al ejército realista, que tomó precauciones. La división logró pasar por las cercanías de Yavi sin ser percibida.
Al llegar a Tarija la división llevaba un centenar de prisioneros de las poblaciones que encontró a su paso, a fin de que no los delataran, los que fueron liberados en esa villa y obsequiados con presentes. Como Aráoz de Lamadrid había enviado desde San Carlos un mensaje a Belgrano expresándole los motivos del cambio de ruta, al acercarse a Tarija recibió la respuesta en términos de amarga queja por el cambio de planes. Aráoz de Lamadrid respondió con una carta reprochándole no haber recibido las cabalgaduras necesarias para atravesar el desierto y reclamándole la libertad de acción en vistas de la lejanía en que se hallaba Belgrano.
Aráoz de Lamadrid permaneció en Tarija hasta el 5 de mayo de 1817, designó teniente gobernador a Francisco Pérez de Uriondo y marchó rumbo a Chuquisaca aumentando sus compañías de infantería con prisioneros voluntarios, entre 50 y 60 granaderos del Cuzco que aceptaron unírsele. Los húsares fueron aumentados con un segundo escuadrón formado por unos 60 tarijeños voluntarios y unos pocos prisioneros que antes habían pertenecido al Ejército del Norte, y con algunos soldados de las dos compañías del 1° escuadrón, totalizando la división un aumento de 140 hombres.
El ataque de la guardia de Cangrejillos hizo que el ejército realista reforzara sus posiciones en Cotagaita y en Potosí, esperando que un ataque se dirigiera hacia esas plazas. El gobernador de Potosí, Mariano Ricafort, marchó desde Potosí a Tupiza con parte del Batallón de Granaderos de Reserva y piquetes sueltos de varios cuerpos. Para proteger Potosí en espera de averiguar el rumbo de la fuerza que atacó en Cangrejillos, Ricafort ordenó que el coronel Francisco de Ostria saliera de Cotagaita con un cuerpo de caballería y un batallón hacia Potosí, debiendo incorporar en Cayatambo a los 120 Dragones de La Laguna que debían partir de Tacaquira. Diego O'Reilly con el Batallón de Verdes y parte del de Chichas y una compañía de caballería, como parte de las fuerzas movilizadas durante la invasión a Jujuy y Salta había llegado hasta Santa Elena, paraje ubicado entre Tarija y Potosí, y cuando el teniente coronel Aráoz de Lamadrid marchó hacia el norte lo buscó varios días, sin lograr alcanzarlo, ocupando sucesivamente las alturas entre Cinti y Puna. En Cinti quedó José Melchor Lavín con una columna volante. Para distraer la atención de ambas divisiones realistas, Aráoz de Lamadrid ordenó que las guerrillas de Cinti se adelantases y destacó al guerrillero Raya con su montonera hacia Tupiza, quien fue derrotado al intentar temerarios ataques contra las avanzadas de las fuerzas de Ricafort, quedando prisionero y herido. Esta división realista recibió en Mojo la incorporación de la columna del teniente coronel García del Barrio, procedente de Jujuy. Otra fuerza guerrillera fue destacada hacia Cinti, en donde O'Reilly creía, e informó que lo tenía a la vista, que se trataba de Aráoz de Lamadrid, quien se hallaba ya sobre Chuquisaca.Apenas con 400 hombres, avanzó en dirección a Potosí por las márgenes del río Pilaya y los llanos de Culpina, pero con idea de atacar Chuquisaca, en donde sabía que el ejército español tenía 90.000 pesos. En el valle de Cinti se detuvo unos pocos días para armar y organizar a las montoneras locales en el cuerpo de los Patriotas de Cinti, poniéndolo al mando del mayor Agustín Ravelo. Esta fuerza, acompañada de 100 infantes que acompañaban a Ravelo, se dirigió hacia La Laguna en busca de unirse a los restos de la Republiqueta de La Laguna que habían sobrevivido a la muerte de Manuel Ascensio Padilla, capitaneados por el comandante Esteban Fernández. El grupo de partidarios de Cinti comandado por el teniente coronel José Antonio Asebey fue incorporado a la división en los valles de Cinti.
Al acercarse Aráoz de Lamadrid a Potosí desertaron dos soldados ex prisioneros, lo que contribuyó a la intención de alarmar a la guarnición de Potosí haciéndoles creer que serían el blanco del ataque, mientras continuaban rápidamente hacia Chuquisaca durante la noche del 16 de mayo. A lo largo del camino y en torno a ambas ciudades Aráoz de Lamadrid nombró a diversos comandantes de guerrillas indígenas locales (republiquetas) para que interceptaran las comunicaciones impidiendo que se dieran noticias de sus movimientos.
El 20 de mayo, cuando la división abandonaba la quebrada de Totacoa del río Pilcomayo para inicial la subida de la cuesta de Cachimayo, cerca de Yotala, se encontró con el escuadrón realista de La Laguna al mando del comandante Eugenio López (otras fuentes lo llaman coronel Francisco López), que descendía por la cuesta en busca de la fuerza del coronel Ostria. Aráoz de Lamadrid logró engañarlos haciéndoles creer que eran los 400 soldados que el gobernador de Potosí debía enviar a Chuquisaca al mando del coronel Ostria, lo cual sabía por comunicaciones interceptadas, logrando capturar a todo el escuadrón sin disparar una bala, compuesto por un teniente coronel, otros 4 oficiales y 50 soldados de caballería armados con fusil y sable. López había bajado la cuesta con algunos ayudantes confundiendo a Aráoz de Lamadrid con Ostria, mientras las fuerzas patriotas daban vivas al rey, una vez apresado, se le ordenó continuar el engaño y hacer bajar a todo el escuadrón, que fue rodeado y capturado.La guarnición de Chuquisaca estaba reducida a una compañía del Batallón Centro, al mando del capitán José Rufo, con 6 cañones servidos por 20 artilleros, y 4 compañías de vecinos que debían tomar las armas en caso de ataque (al toque de generala si el ataque era de día, y al disparo de un cañón si era de noche).
Aráoz de Lamadrid intimó por dos veces rendición al presidente Vivero, quien la rechazó pese a la amenaza de ser pasada a cuchillo toda la guarnición, por lo que puso a su segundo, el mayor de artillería y jefe de estado mayor Antonio Giles, al frente de la compañía del Regimiento N° 2 comandada por el capitán José Calé, con un cañón para atacar por el flanco derecho, mientras que la compañía del Regimiento N° 3 al mando del capitán Francisco Pombo de Otero debía hacerlo por el izquierdo con el otro cañón. Extinguido el último plazo para rendición, fue dada la orden de avance de todas las divisiones hacia la plaza sin hacer disparos hasta ocupar las trincheras. Aráoz de Lamadrid avanzó, seguido de su escolta de 12 húsares montados, desde La Recoleta con los 60 tarijeños a pie divididos en dos secciones al mando del capitán Mariano Mendieta, quien comandaba la compañía, y del capitán de húsares de la 1° compañía a cargo de la guardia, Mariano García, respectivamente. El ataque se debía realizar en 8 fracciones en todas direcciones convergiendo por las 8 calles que desembocan en la plaza.Unos 400 indígenas se reunieron a la división. Para rodear la ciudad, fueron distribuidas 12 partidas lideradas por un cabo y dos soldados de las distintas unidades, con 10 indígenas en cada una, con orden de detener a todo quien quisiera entrar o salir de Chuquisaca mientras que algunos chuquisaqueños que iban en la división entraron para conocer detalles de la defensa. Luego de desechar la posibilidad de entrar a Chuquisaca llevando a López para engañar y sorprender a las guardias, y así apoderarse de los 1.300 fusiles que se hallaban en el cuartel, del parque que estaba en la Universidad de Charcas y de los jefes, Aráoz de Lamadrid entró por sorpresa a la medianoche del 21 de mayo hasta la plazuela del Monasterio de la Recoleta (punto alto en los suburbios, que dominaba la ciudad) llevando las dos piezas de artillería, la 2° compañía del 2° escuadrón de 60 húsares tarijeños, la guardia de prevención de 12 húsares (escolta) y todo el escuadrón prisionero, sin ser detectados. Mientras las 3 compañías de infantería y el resto de los húsares tomaban posiciones cerca de las trincheras. Aráoz de Lamadrid atacó una guardia de 12 hombres situada frente a la casa de la Presidencia de Charcas disparando un cañonazo y luego otro como señal para que las demás fuerzas avanzaran hasta puntos determinados más cerca de las trincheras, pero era la misma señal que estaba convenida para que las compañías de vecinos salieran en armas hacia la plaza, pensando que era un ataque del caudillo indígena de republiqueta llamado Venancio, de quien se esperaba que intentara saquear Chuquisaca. Vivero ordenó al coronel Manuel del Valle que se hiciera cargo de la defensa y dispuso la salida de los enfermos del hospital que pudieran tomar las armas.
Los atacantes fueron recibidos con metralla y balas rasas disparadas por dos cañones ubicados en las trincheras (parapetos construidos para rechazar ataques indígenas), mientras desde los techos de las casas les arrojaban piedras, tejas y agua hirviente. Al romperse el cañón, Giles lo abandonó, detuvo su marcha y salió del combate con su compañía, lo que permitió que los defensores se concentraran en atacar a Aráoz de Lamadrid, quien superado debió retornar a La Recoleta con el cañón que abandonó Giles, junto con más de 20 heridos y dejando 11 muertos. El capitán Manuel Segovia, con la compañía del Regimiento N° 9, abandonó el punto que se le había señalado para intentar reforzar a Otero, pero éste ya había retrocedido, logrando Segovia recuperar el cañón abandonado. El mayor Manuel Toro, chuquisaqueño que comandaba el resto de los húsares, tampoco realizó la carga prevista. Las fuerzas realistas tuvieron 22 muertos en el ataque, la mayoría al intentar tomar un cañón.
Desde lo alto de La Recoleta Aráoz de Lamadrid pensó en sitiar la ciudad, pues creía que la población, al darse cuenta de que el ataque no era de Venancio, se le pasaría. Pero se hallaba en peligro de que llegaran los soldados que debían enviarse de Potosí y las fuerzas que el coronel José Santos La Hera tenía en el fuerte de Tarabuco, unos 400 infantes del Batallón Centro con algunos soldados de caballería y uno o dos cañones. El 5 de marzo de 1817 el comandante Esteban Fernández había logrado tomar la Villa de la Laguna (actual Padilla), por lo que Aráoz de Lamadrid consideró más prudente esperar que se le reuniera con los restos de la Republiqueta de La Laguna. Los defensores de Chuquisaca enviaron inmediatamente avisos a Ricafort y a O'Reylli.
Aráoz de Lamadrid optó por atacar a La Hera en Tarabuco antes de que éste se reuniera con otras fuerzas, por lo que marchó hacia ese fuerte, llegando a Yamparáez a la mañana siguiente, y permaneciendo allí hasta la puesta del sol. Los vigías avanzados de Tarabuco observaron desde las alturas del abra de las Carretas la llegada a Yamparáez de las fuerzas expedicionarias, pensando que se trataba del caudillo Venancio, y planearon sorprenderlo durante la noche. Aráoz de Lamadrid envió en vanguardia a una partida de 8 ó 12 húsares al mando del teniente Carlos González y 20 indígenas baqueanos para ocupar los caminos en prevención de que llegaran mensajeros desde Chuquisaca, pero al apartarse del camino para hacer fuego fue sorprendida de noche por 150 infantes realistas (50 montados) comandados por el ayudante Felipe Rivero, logrando la partida ponerse a salvo arrojándose desde un barranco al verse rodeada.
El 22 de mayo se produjo el Combate de Yamparáez cuando la división avanzó sin saber que la fuerza de descubierta al mando de González había sido dispersada y no podía dar aviso de la proximidad de las fuerzas de Rivero. En vanguardia iban unos 300 indígenas comandados por el capitán Venancio, quien se le había reunido en Yamparáez, seguido por el mayor Toro con 50 húsares y luego Aráoz de Lamadrid con las 3 compañías de infantería, los cañones y las cargas. En la retaguardia iban más húsares y algunos milicianos tucumanos al mando de Carrasco que se le habían reincorporado luego de entregar a los prisioneros tomados en Tarija. Las fuerzas realistas comandadas por Felipe Rivero efectuaron una descarga sobre los indígenas de Venancio, quienes retrocedieron en desbandada desordenando a los húsares en el camino. Luego de una refriega en la oscuridad, las fuerzas expedicionarias entraron en confusión debido a la similitud de los uniformes realistas con los de los ex prisioneros unidos a la expedición en Tarija, que no habían cambiado de uniforme, pero, a pesar de que la mayor parte de la división retrocedió, Aráoz de Lamadrid con los húsares comandados por Toro y milicianos tucumanos, logró poner en fuga a los realistas y perseguirlos un trecho antes de retroceder por peligro a quedar aislados debido a un movimiento envolvente del resto de la guarnición del fuerte de Tarabuco.
La mitad de la fuerza expedicionaria se dispersó, dejando en el campo la mayor parte de las cargas y los cañones, debido a que las mulas que los llevaban se dispersaron. Las fuerzas patriotas descendieron la cuesta de las Carretas y comenzaron a reagruparse. Durante la misma noche, para recuperar las cargas y los cañones fue enviado el capitán García con 50 voluntarios, mientras Aráoz de Lamadrid despachaba órdenes a los comandantes indígenas para que interceptaran a los soldados desbandados que retrocedieran. Poco después, al toque de diana se le reunieron casi todos los dispersos, menos 12 soldados y el sargento de húsares Martín Bustos. A la mañana siguiente regresó García con los cañones y las cargas, junto con más de 30 fusiles que encontró en el campo de batalla, en donde halló muertos al capitán Colé (del regimiento N° 2) y 10 soldados, junto con 21 realistas. Un cadete prisionero que había logrado escapar durante el ataque, junto con un espía enviado desde Chuquisaca, fueron capturados por los comandantes indígenas y entregados a Aráoz de Lamadrid, quien los hizo fusilar.
Durante la mañana siguiente, la división volvió a avanzar sobre Tarabuco subiendo la cuesta en busca de las fuerzas realistas que se retiraban hacia el fuerte, logrando una partida de húsares de avanzada al mando del alférez de húsares Santiago Rufino Albarracín17 capturar dos cargas de municiones (una de fusil y otra de cañón), junto con 2 cornetas de plata, 10 soldados y 20 mujeres. Al llegar al fuerte, o reducto de Tarabuco, lo encontró abandonado junto con algunas ovejas, llamas y unas pocas vacas. Desde allí envió por los 5 heridos del ataque a Chuquisaca que se habían quedado en Yamparáez y al día siguiente los indígenas le entregaron al sargento y a 11 soldados que habían huido en retirada durante del combate, a quienes Aráoz de Lamadrid castigó haciéndolos vestir de mujer y exponiéndolos a la silbatina de la división formada.
Chuquisaca recibió refuerzos, ya que La Hera y el coronel Francisco Maruri se trasladaron desde Tarabuco por otro camino, llegando el día 23, y el brigadier O'Reylli llegó el 25 desde Puna con 800 infantes, totalizando entre 1.700 y 1.800 soldados en la plaza. Ricafort, quien estaba al mando de las fuerzas en el Alto Perú en ausencia de De la Serna y deMiguel Tacón (quien viajó a Lima), se había reunido con O'Reylli en Puna conviniendo en que éste último tomaría el mando de las operaciones contra Aráoz de Lamadrid, reforzado con la mayor parte de la división de García del Barrio y algunos granaderos de Reserva.
Luego de permanecer unos días en Tarabuco, en donde se le incorporaron los grupos comandados por Fernández y por Ravelo, la división retornó a Chuquisaca y le puso sitio, sin que los defensores los atacaran en espera de los refuerzos de Potosí. Pocos días después, cuando Aráoz de Lamadrid supo de la salida de las fuerzas de Potosí, levantó el sitio y se dirigió a su encuentro durante la noche, mientras ordenaba a los indígenas (comandados por Venancio, a quien Aráoz de Lamadrid puso al frente de todos) que se mantuvieron ocultos y reunidos en las alturas del oeste de la quebrada del río Pilcomayo, reuniendo él sus fuerzas en las alturas del este. Dos prisioneros que lograron escapar dieron aviso de la partida de la división y O'Reylli salió de la ciudad con 1.000 hombres a perseguirla esa misma noche.
A la mañana siguiente, cuando las fuerzas realistas de Chuquisaca ingresaban en la quebrada del Pilcomayo en Cachimayo, en donde Aráoz de Lamadrid pensaba emboscarlas, el disparo de un par de tiros denunció su presencia y los realistas retrocedieron ascendiendo a las alturas del este, por lo que Aráoz de Lamadrid ordenó la retirada de la infantería, con los cañones y las cargas hacia Tarabuco. Lamadrid se quedó a cubrir la retirada con los 50 húsares que se hallaban mejor montados, enviando a Tarabuco al resto al mando Giles. La vanguardia realista estaba compuesta por 300 soldados de caballería. Aráoz de Lamadrid logró retrazarlos haciéndoles frente en varias oportunidades sin que se produjeran más que algunos tiroteos. Al amanecer llegó a Tarabuco, de donde recogió los 5 heridos del ataque a Chuquisaca y dispuso la retirada inmediata hacia Tarija por la escasez de cabalgaduras y la superioridad numérica de los perseguidores, pensando además que De la Serna podría haber destacado en su búsqueda parte de las fuerzas que se hallaban en Salta.
Para prevenir que las fuerzas realistas lo esperaran en Sopachuy avanzando por un camino más corto, Aráoz de Lamadrid hizo marchar a su tropas por 3 ó 4 días sin detenerse más que unas horas para comer unas ovejas, alcanzando Sopachuy el 11 de junio sin ser perseguido. Debido a que la guardia avanzada se dispersó, el 12 de junio la división fue sorprendida por La Hera y su segundo Baldomero Espartero con el Batallón Centro, siendo derrotada casi sin combatir en el Combate de Sopachuy al abandonar el campo y dispersarse Giles con soldados a su mando, permaneciendo Aráoz de Lamadrid con unos 90 soldados con lo que hizo frente a unos 200 infantes antes de escapar. Casi sin municiones, Aráoz de Lamadrid abandonó sus dos cañones, perdió algunos infantes de su guardia avanzada que quedaron prisioneros, junto con el capellán Serna, el sargento Bracamonte y una bandera, y puso rumbo a Tarija vía Pomabamba (actual Villa Azurduy), sin ser perseguido por mucho tiempo por los realistas del Batallón de Potosí que no tenían caballada. El escuadrón realista que Aráoz de Lamadrid llevaba prisionero fue rescatado por las tropas de La Hera. O'Reylli retornó con sus fuerzas a Chuquisaca, llevando los 2 cañones capturados y una bandera que hizo colgar de una horca por 24 horas. Dejó en Chuquisaca al Batallón Centro y retornó al cuartel general de Tupiza.
Recibió luego la división la reunión de la mayoría de sus oficiales y 50 soldados, mientras Giles retrocedía en desorden con los demás. Los comandantes indígenas se dispersaron también, Ravelo se separó de Aráoz de Lamadrid para intentar un nuevo alzamiento en la región de Cinti, que no logró extender hacia otras áreas y volvió a reunirse con Aráoz de Lamadrid en Tarija como segundo en reemplazo del arrestado Giles, y Asebey escapó con los indígenas de su republiqueta. Luego de acampar, se reanudó la marcha a la madrugada, continuando todo el día hasta alcanzar Pomabamba a la medianoche del 16 de junio. Allí se tuvieron noticias del paso de Giles y parte de la división en la noche anterior, por lo que Aráoz de Lamadrid despachó una partida en su búsqueda y marchó durante el día. 
Al día siguiente se supo que De la Serna había arribado a Cinti con una división, por lo que no había más opción que dirigirse al Gran Chaco o avanzar sobre él con los 200 hombres que hasta entonces había reunido, optando por esto último y dirigiéndose a Culpina, cerca de Cinti. En Culpina Aráoz de Lamadrid envió partidas a recoger animales de carga y cabalgadura, y dos divisiones de observación sobre Cinti, mientras De la Serna lo esperaba en su posición y enviaba al brigadier Ricafort desde Tupiza con 2.800 hombres: dos batallones del Regimiento Imperial Alejandro, el Escuadrón de Cazadores y dos piezas de artillería, a cortarle el camino a Tarija en un punto de paso obligado en la cuesta del Obispo. De la Serna nombró a Ricafort como gobernador de Tarija y el Bermejo; a O'Reylli le confirió el nombramiento de gobernador de La Laguna y Cinti; y al coronelFrancisco Javier Aguilera el de gobernador de Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba.
Giles fue apresado en La Loma, a 60 leguas de Sopachuy, desde donde marchó preso con Otero, Asebey y 4 oficiales más, y los soldados que lo acompañaban fueron reunidos a la división. Estos oficiales fueron remitidos a Tucumán, juzgados por cobardía en consejo de guerra de oficiales y absueltos.
Aráoz de Lamadrid engañó a De la Serna, quien lo creyó en posiciones a su frente, y avanzó de noche, por lo que a la mañana siguiente el general en jefe del ejército español se apresuró a avisar a Ricafort para que apurara la marcha. La división avanzó hasta muy cerca de la posición de Ricafort y lo sorteó por un sendero desconocido por los realistas, logrando continuar hacia Tarija perseguido de cerca, haciéndoles frente en varias ocasiones con 50 húsares para ganar tiempo, pero sin combatir.
La división alcanzó Tarija el 7 de julio y siguió pocas horas después hacia el valle de Concepción, situándose en Padcaya, mientras la división de Pérez de Uriondo se situó en Santa Ana. Aráoz de Lamadrid pidió ayuda al teniente coronel Juan Antonio Rojas que se hallaba con una división gaucha en Yavi, quien avanzó hasta Camacho. El 11 de julio de 1817 Ricafort entró en Tarija cometiendo una serie de actos de venganza contra la población, mandando incendiar el Cabildo y el Archivo Capitular y marchando también sobre las Salinas. Méndez y sus fuerzas gauchas se situaron en San Lorenzo.
El 14 de julio se produjo el tiroteo de Padcaya, cuando una división realista de 800 hombres al mando de Antonio Vigil avanzó sobre Padcaya tiroteándose con las fuerzas del capitán Mendieta, que intentaban ubicarse en el valle de Concepción, y luego con Aráoz de Lamadrid, Ravelo y 40 hombres montados. El enfrentamiento culminó con la muerte del soldado de húsares Colet y el retiro de la división patriota hasta Los Toldos (al este de Santa Victoria Oeste, Salta), con la deserción de 14 reclutas tarijeños. La división realista permaneció en Padcaya, con avanzada en las Orozas, hasta el 17 de abril, retornando a Tarija al saber de la llegada de Rojas a Camacho y de la incursión de Méndez sobre Tarija. Ese ataque a la villa dio como resultado la muerte de un oficial y 7 soldados, y la captura de otros 11. El 20 de julio Padcaya fue reocupada por el teniente Ferreira y 16 hombres, llegando también Aráoz de Lamadrid y el capitán de gauchos Matías Guerrero el día 23. Aráoz de Lamadrid ordenó también la reunión de la división de Rojas y de Bonifacio Ruiz de los Llanos que había avanzado hasta Mecoya. Aráoz de Lamadrid y los comandantes locales se pusieron sitio a los realistas en Tarija.
En Los Toldos fue levantado un campamento, construyéndose galpones y ranchos, llegando allí vía Iruya el capitán Navia junto un oficial de artillería con cargas de municiones y el médico Juan Houghom, enviado por Belgrano desde Tucumán, logrando curar a los más de 20 heridos. Belgrano envió también a Juan Bautista Bustos con el Batallón N° 2, pero Güemes lo hostilizó fuertemente y debió regresar a mitad de camino. Güemes se hallaba irritado con Aráoz de Lamadrid, quien pretendía comandar las fuerzas gauchas de Tarija, territorio dependiente del gobierno de Salta, por lo que había ordenado a Uriondo que lo expulsara del frente de Tarija.
De la Serna se situó en Santiago de Cotagaita con el cuartel general, dejando 300 hombres en Cinti y otra fuerza en La Laguna, mientras Guillermo Marquiegui se hallaba en Livilivi con 500 milicianos chicheños (100 de los cuales formaban su escuadrón), y envió a Olañeta con 1.500 hombres desde Moraya hacia Baritú a cerrar el paso a Aráoz de Lamadrid, quien con 14 hombres se dirigió a Tarija para reunir las partidas sitiadoras y dirigirse a San Ramón de la Nueva Orán. Con engaños Aráoz de Lamadrid hizo pensar a Ricafort que atacaba la villa junto a las fuerzas de Bustos, por lo que Ricafort pidió ayuda a Olañeta, quien cambió su rumbo y se dirigió a Tarija. Aráoz de Lamadrid reunió sus fuerzas y durante la noche retrogradó. Olañeta descubrió el engaño a la mañana siguiente y salió en persecución, pero la división pasó por Baritú dos horas antes de que Olañeta llegara al lugar en la noche siguiente.
Los líderes de la Republiqueta de Tarija fueron derrotados uno tras otro: Rojas el 21 de julio en Mojo por el Batallón de Partidarios, quedando prisioneros un capitán, 2 tenientes y 6 soldados; Uriondo y Avilés en Chocloca el 2 de agosto; Garay murió el 5 de agosto en San Agustín; Guerrero fue apresado en diciembre en la Cuesta del Inca por el capitán Baca. Fernández y Ravelo se dirigieron a Santa Elena, desde donde apoyaron una nueva insurrección en Cinti.
Con órdenes de Belgrano para regresar a Tucumán, en Orán la división se recompuso durante unos 25 días, vigilada por los comandantes de Güemes, que impedían que obtuvieran cabalgaduras. Al aproximarse Olañeta la división partió por los caminos del Chaco, recibiendo solo algunas reses flacas proporcionadas por orden de Güemes para evitar que tomaran ganado de los campos del camino. Al pasar el río Tala, en el límite de Salta y Tucumán, los esperaban caballos para continuar hacia San Miguel de Tucumán, a donde arribaron entre el 23 y el 24 de diciembre. De las fuerzas salidas de esa ciudad no regresaron 28 ó 30 soldados que murieron en la campaña y 8 ó 10 prisioneros tomados en Sopachuy. Aráoz de Lamadrid fue ascendido a coronel efectivo.

EXPEDICION DE ARAOZ DE LA MADRID AL ALTO PERU WIKIPEDIA


viernes, 15 de marzo de 2013

PROFESOR DE LA UNT A PRESIDENTE DE GUATEMALA



Una historia quizá un poco olvidada cuenta que Juan Jose Arevalo Bermejo nació un 10 de setiembre de 1904 en Guatemala, país donde consiguió el titulo de Maestro de Educación Primaria en 1922 en la Escuela Normal Central para Varones. En 1927 durante el gobierno de Lazaro Chacon obtuvo una beca para estudiar en nuestro país donde alcanzó el grado de Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, en la Universidad de La Plata en el año 1927 , no fue lo unico que consiguio de este viaje , ya que contrajo matrimonio con Elisa Martinez . Regreso a Guatemala en 1931 y de vuelta en Argentina recibió, en la Universidad de La Plata, el título de Profesor de Enseñanza Secundaria en Filosofía y Ciencias de la Educación, y el 5 de mayo de 1934 el Doctorado en Filosofía y Ciencias de la Educación, cuya tesis Pedagogía de la Personalidad, fue elogiosamente conceptuada de sobresaliente y publicada en 1939 
En 1934, de vuelta en Guatemala, fue nombrado por el presidente Jorge Ubico como oficial mayor del Ministerio de Educación, el cual dejó por diferencias pedagógicas con el ministro Antonio Villacorta., la dictadura de Jorge Ubico lo persiguió por sus criticas al gobierno, se exilio en Argentina.
En 1937 volvió a Argentina contratado por la Universidad de Tucumán, para encargarse de la Cátedra de Introducción a la Literatura en el Departamento de Filosofía y Letras 
Otros cargos que desempeñó Arévalo en Argentina fueron: secretario de la Facultad de Humanidades de La Plata, profesor suplente de la cátedra de ciencias de la educación en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad y el de director del Seminario de Psicología de la adolescencia. También realizó diversas actividades académicas en la Universidad de Cuyo en 1942 y en Mendoza, en donde sirvió cátedras en la Facultad de Filosofía y Letras en la primera, así como el cargo de inspector general de escuelas en la provincia de Mendoza
En 1944 se trasladó a Tucumán para hacerse cargo de varias cátedras de pedagogía en la Universidad Nacional de Tucuman .En octubre de ese año  el pueblo Guatemalteco se alzo contra la tiranía desencadenando la revolución que terminaría con elecciones presidenciales.
En 1944, cuando era catedrático de la Universidad Nacional de Tucumán, fue nombrado candidato a la Presidencia de la República de Guatemala por los partidos Renovación Nacional. En las elecciones de 1944, considerada por los historiadores como las primeras elecciones transparentes en Guatemala, obtuvo más del 85% de los votos emitidos y consiguió la Presidencia de la República asumiendo el 15 de marzo de 1945, cargo que ejerció hasta el 15 de marzo de 1951. Realizo una gran presidencia , falleciendo en su Guatemala un 7 de octubre de 1990.

jueves, 14 de marzo de 2013

FALLECE TIMOTEO EDUARDO NAVARRO




Un 14 de marzo de de 1965 fallecía en nuestra ciudad el artista Timoteo Navarro
Nacido un 18 de diciembre de 1809 en Tucuman, pero curso sus estudios en Santa fe recibiendose de profesor de Dibujo y pintura en 1930.
En 1936 se casa con Paulina Moreno con la que tuvo una hija
Ejercio como profesor de artes en la Escuela Infantil de artes plásticas de Tucumán entre los años 1943 y 1950. Ulteriormente fue profesor en el entonces Instituto Superior de Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Tucumán y luego profesor de plástica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la misma Universidad.
"Pilico" como le llamaban sus seres mas cercanos tenia como tematica, si se nos permite esta expresion el Rio Sali, el pedemonte y cerros tucumanos, los suburbios de nuestra ciudad.
Obtuvo en 1931 el primer premio de Pintura del Salón Provincial de Bellas Artes de Santa Fe, el primer premio de Dibujo del IX Salón de Artes plásticas de Tucumán en 1949, el Premio Adquisición del Salón Nacional de la Rioja en 1952, el primer premio de pintura del III salón de primavera "Peña el Cardón", Tucumán, en 1952, el primer premio "Salón quinquenio "Peña el Cardón" en 1955, el Premio Commemoración del XXX Salón Nacional de Santa Fé en 1955, el primer premio de pintura del II Salón Municipal del Norte en San Miguel de Tucumán en 1957, el premio "Colegio de Escribanos" del XXXIV salón nacional de Santa Fe en 1959, el primer premio de pintura IV salón nacional de Tucumán en 1959 y el primer premio de pintura del Salón San Pablo de Tucumán en 1962 entre muchos otros
El Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo Navarro,lleva su nombre desde el 30 de julio de 1986, alberga muchas de sus obras como tambien de Thibon de Libian, Luis Lobo de la Vega o Ezequiel Linares,.
Otras obras suyas se encuentran en los museos provinciales argentinos de Santa Fe, Entre Rios, Catamarca, Santiago del Estero, Córdoba y la Rioja

Foto Ampliada
Paisaje Primer premio Nacional de la Pintura
El barrilete, oleo chapadur, 0.76x0.63 copi2, de Timoteo Navarro
Barrilete

miércoles, 13 de marzo de 2013

NACE EL DIARIO TROPICO



Un 13 de marzo de 1947 nacía la publicación Trópico , cuya publicacion se extenderia  hasta el 17 de abril de 1950 en que se dejo de imprimir repentinamente. Su nombre fue por la idea de ser un órgano de influencia en la región NOA de nuestro país, región que es atravesada por el Trópico de Capricornio y de tal signo del zodiaco  llevo el símbolo de este en su tapa


Fue un ambicioso proyecto del Instituto de Periodismo de la Universidad Nacional de Tucuman, del que dependía la Escuela de Periodismo, primera entidad que formo periodistas universitarios en al país a su vez Tropico fue el primer periódico universitario en Argentina. 

Nacio de una Universidad Nacional de Tucuman intervenida por decreto presidencial desde el 6 de mayo de 1946 , el interventor en el caso de Tucuman fue Horacio Descole, que dirigio la UNT entre 1946 y 1951 (2 años como interventor y 3 en propiedad al ser elegido rector). Bajo su dirección se creo el 16 de enero de 1947 se creó el Instituto de Periodismo y posteriormente , un 10 de agosto de 1947 ,la Escuela de Periodismo,cuyo objetivo explícito era "formar a los hombres que precisan los diferentes órganos de difusión, capacitados moral y técnicamente para ejercer con dignidad y eficacia su función", la misión del periodista era"instruir y educar al público propagando la sinceridad intelectual, el pensamiento acorde con la realidad objetiva, dando a su producción jerarquía moral y espiritual,siendo necesario como base un conocimiento exacto de las cosas". La Universidad,como institución especializada en la producción de conocimientos, debería atender la formación de los futuros periodistas. El Instituto tenía que cumplir con tres funciones básicas: la docencia, la investigación periodística, y la extensión o divulgación. Además, debía encargarse de las publicaciones del Rectorado, de la creación del Depósito de Publicaciones de la Universidad, y de la organización de la publicidad de la labor universitaria
Como se dijo dependia de la la Escuela de Periodismo que se ubico en el Aula  Rouges de la Facultad de Filosofia y Letras de la UNT, siendo su primer director Alfredo Roggiano, iniciandose sus cursos un 25 de agosto de 1947.
En cuanto al diario Trópico , su primer director fue Horacio Felix Lagos que a su vez era director de Instituto de Periodismo, mientras que Guido Parpagnoli era el subdirector y Dario Salgado jefe de redacción. Como la UNT no tenia talleres para al impresión de un diario se realizo un convenio con el Diario El Orden un 25 de febrero de 1947 por el cual este ultimo se comprometía a entregar 20000 ejemplares cada dia. Los talleres de El Orden se ubicaban en 25 de mayo 265 donde hoy se levanta el Centro Cultural Virla.
Asi, un 13 de marzo de 1947 salia a la venta el primer numero de Trópico, pese a lo auspicioso de su comienzo los inconvenientes no tardaron en aparecer, y al 1 de junio de 1947 El Orden rompía lanzas con la UNT no permitiendo el uso de la imprenta.
Esto provoco que Trópico se convirtiera en casi itinerante hasta un 20 de setiembre de 1847 cuando se inauguran los Talleres de Imprenta de la UNT , en Las Heras 965.En dichos talleres se ubicaron las maquinas compradas al los diarios El Español de Buenos Aires y La Union de Tucuman.
La relación del diario con el peronismo fue estrecha y ahi un acontecimiento un poco olvidado que quiza merezca ser  mencionado
La Marcha Peronista
Un 24 de setiembre de 1948 el entonces secretario de educación de la nación, Oscar Ivanissevich, se dirigía vía aérea a Tucuman, a participar de la Fiesta de la Juventud. Durante el transcurso de dicho viaje recibe la noticia de un atentado al presidente Peron y su Esposa. Esto motivo que escribiera unos versos que repartió entre los presentes , al llegar a Tucuman estos versos fueron impresos en los talleres de la UNT, en la imprenta de Trópico en 30000 volantes que fueron repartidos entre los tucumanos que debian asistir a la Plaza Independencia a horas 18 en repudio al atentado. La música de la marcha fue interpretada por el Cuarteto Folclórico de la Fabrica Argentina de Alpargatas y grabado por Jose Spah. Su primera reproduccion se realizo en el Hotel Coventry  y de ahí partió a comitiva en camiones con altavoces repartiendo volantes y entonando la marcha. hasta la casa de gobierno donde fueron recibidos por el Mayor Carlos Dominguez.
Sobre estos hechos se podría escribir un capitulo entero ya que Dominguez había sido elegido por el Partido Laborista partido fundado por Cipriano Reyes agrupación que llevo a Peron a la presidencia.A  Cipriano Reyes se le adjudico el atentado de aquel día  hecho que jamas fue probado y que le valió a Cipriano Reyes torturas y 7 años de cárcel hasta la Revolución Libertadora . Cabe recordar también que Cipriano Reyes era uno de los organizadores del 17 de Octubre de 1945. Se cree que fue todo un invento de Peron por la negativa de Cipriano Reyes a disolver el Partido Laborista bajo las banderas de una nueva agrupación peronista.
Los Comienzos de Tropico
Volviendo a los comienzos de Tropico, los primeros tirajes fueron desalentadores debido un poco a la apatía de la gente por los temas universitarios y otro poco por la falta de compromiso ante temas de importancia, con esto no se debe leer falta de información, sino mas bien falta de ponerse de un lado o del otro, hecho que debía ser un halago pero que lo perjudicaba. No obstante ello no dejaba de ser por momentos casi oficialista (como hoy se entiende ese termino) al contar del que hacer cotidiano del presidente, como asi tambien y pese a ser universitario desde su primer numero dejo en claro que estaba dirigido al pueblo trabajador.A partir del 15 de junio de 1947 el diario empieza un verdadero repunte en ventas debido al carácter mas local que se le imprime , con noticias deportivas y de color. Pero el diario estaba herido de muerte y aun no lo sabia, el hecho de pertenecer a la UNT y su ligazon con la política provincial y nacional hacían que la publicidad para una  u otra en la que se invertía tiempo, tinta y sobre todo papel, fuera su Talon de Aquiles, ya que dicha publicidad rara vez se pagaba.
Una muestra de su cercania con el gobierno es un editorial del 1 de setiembre de 1947 donde se justifica el accionar del gobierno cerrando el diario La Prensa tildandolo de difamador
A todo esto el diario El Orden se declaraba en quiebra , este hecho fue aprovechado por las autoridades universitarias, comprándose el inmueble de 25 de mayo 265 con todas sus maquinarias, volviendo Tropico a su lugar de nacimiento.
Tropico, el periodismo y Peron
Como se dijo , la publicación Tropico estaba ligada al peronismo, no obstante ello el hecho se ser universitario hacia que las voces donde se expresaba el descontento con la forma en que se encaminaba el gobierno central sobre todo en la segunda presidencia de Peron, fueran multiplicándose en el matutino. esto le valió la intervención el 5 de enero de 1950, a esto se le sumaria con el tiempo la falta de papel, forma en la que el gobierno manejaba la presión sobre la prensa gráfica. Así se llega al 17 de abril de 1950 cuando deja de imprimirse por falta de papel, que aunque parezca extraño ya estaba pagado.
El Instituto de Periodismo lograría sobrevivir hasta el 17 de abril de 1952 cuando se determino su cese, la Escuela se cerro en diciembre de 1953.

una rareza es la publicacion en el diario Tropico del paso del joven Guevara en su gira 
Tapa diario El Tropico del 3 de febrero de 1950 - next picture
Portada del 3 de febrero de 1950
Diario El Tropico del 3 de febrero de 1950 - next picture
pagina 4 del 3 de febrero de 1950 

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lunes, 11 de marzo de 2013

PRIMER VUELO CON PASAJEROS EN TUCUMAN

Un 11 de marzo de 1920 se realizaba el primer vuelo con pasajeros en nuestra provincia.
El capitán Holland, a bordo de "El Halcón Tucumano" un aparato AIRCO 4 perteneciente a la Sociedad Aviación Tucuman , llego a nuestra provincia un 7 de marzo tras los primeros vuelos preparatorios de los días 9 y 10 de marzo se procedió a los vuelos con pasajeros.
El vuelo se realizo desde un lugar acondicionado en el parque 9 de Julio, lugar donde luego se levantaria Aeropuerto Benjamin Matienzo. Correspondio el honor al editorialista de La Gaceta , Eduardo Alonso Crespo, posteriormente lo hizo Edmundo Molina y por la tarde autoridades provinciales y municipales.


El Capitan H. Kingsley piloto de "The River Plate Aviation Compani" primer transpote aerocomercial del pais
HISTORIA DEL DEPORTE TUCUMANO -ANTONIO BENEJAM

domingo, 10 de marzo de 2013

DURANTE LAS INVASIONES INGLESAS PROCLAMA DE DOÑA AGUEDA TEJERERINA Y DOMINGUEZ DE POSSE

Doña Agueda en un oleo de Amadeo Grass de 1834
Agueda fue una de los diez hijos que tuvieron el Español Don Fermín de Tejerina y Barreda y la Tucumana Maria Teresa Chaves Domínguez hija del Teniente de Gobernador Diego Francisco Chaves Dominguez y de Doña Teresa Rodríguez Viera nativos de Cádiz en el siglo XVIII.
Agueda se caso con el acaudalado español Manuel Posse, matrimonio del que descienden todos los que llevan este último apellido.
Un 10 de marzo de 1807 durante la segunda invsion inglesa Doña Agueda Tejerina y Dominguez de Posse levantava los espiritus de las tucumanas con su famosa proclama

Tucumanas: Llegó el tiempo en que es preciso manifestar los sentimientos de patriotismo, vasallaje y honor que también nos animan, aunque la honestidad del sexo nos excluye de la comparecencia personal al socorro de Buenos Aires , no por eso niega otros recursos para demostrar que nuestro deseos se anivelan con los que han dado a luz los nobles ciudadanos del pueblo. La causa de tantos movimientos que advertís en las autoridades es común y los perjuicios del azote que nos amaga han de ser trascendentales a todos sin distinción de personas y estados.
Un sólo golpe resta para que el enemigo Inglés posesionado en la Capital de Buenos Aires continúe sus hostilidades al interior del Reino para después de sus porfiados ataques se haga dueño de nuestro Patriosuelo, de nuestros dominios y propiedades y que enarbolando sus banderas, suelte el freno al despotismo y rigor, promulgando leyes de severidad y espanto. En un sólo salto consiste en que veamos con dolor perturbada la religión santa con que nos educaron nuestros padres, pues la sangrienta y atrevida mano de ese enemigo le pone también en blanco de sus injustos tiros. Ya tenemos de asiento en la plaza de Montevideo a ese enemigo guerrero: la proporción que le asiste para hostilizar de continuo a la Capital de Buenos Aires es bien conocida y por eso se trata de esforzar la defensa.Con este concepto nuestro amado Xefe inmediato tiene prevenido al Comandante de armas el apresto de doscientos hombres.
En este estado ocurre la circunstancia de que las arcas Reales se hallan sin existencias y nuestro Ilustre Ayuntamiento con su noble vecindario haciendo suya la causa se ofrece gustoso a costear los doscientos hombreshasta la Capital.de Buenos Aires, uniformarlos, y darles dos meses de sueldo adelantados.Todos al efecto han contribuido varias sumas a proporción de sus facultades y sin más que levantar la bandera de Su Majestad , en menos de cuatro días ya tenemos ochenta y tantos voluntarios los mas esforzados y elegidos a satisfacción del Comandante de armas.
Hemos visto que aun los niños de diez años concurrieron en tropel a ofrecerse voluntarios y que los más infelices han hecho demostraciones de verdaderos compatriotas oblando alguna suma entre la indigencia que les oprime.
Tucumanas, nuestro sexo jamás puede reputarse de menor condición en esta parte, y así es preciso que expliquéis nuestros sentimientos suscribiéndoos a continuación por las sumas que queráis oblar, que yo me suscribo por la de cincuenta pesos.”
Doña Águeda, espíritu acicateado por la situación que conmueve al país, no se dio con esto por satisfecha: salió a la calle y, haciendo sonar el fru fru de sus enaguas fue de casa en casa levantando una colecta.
Entre las mujeres tucumanas la proclama movilizo los corazones y se recuerda :
Doña a María Tereza de Velarde, ofrece uniformar dos voluntarios. 
Doña Maria Josefa Araoz ofrece uniformar dos voluntarios.
Doña Josefa Molina ofrece uniformar dos soldados voluntarios.
Doña Maria Elena de Alurralde ofrece uniformar cuatro voluntarios.
Doña Josefa Texerina ofrece seis pesos.
Doña Maria Angela Muñecas ofrece uniformar dos soldados. 
DoñaLuisa Lastra ofrece veinte y cinco pesos.
Doña Juana Lastra seis pesos. 
Doña Plácida Marino ofrece diez pesos 
Doña Theresa Texerina diez pesos en plata. 
Doña Maria Anta Guerra dá sesenta pesos.  4 Chaquetas de Paño Azul forradas de Brante a 7 ps. 1 Trabuco excelente,pesos en plata 20
Doña Josefa Moure ofrece uniformar un soldado.
Doña Maria Anta Varón ofrece el costo q'ue tenga un uniforme de soldado y un par de Pistolas. 
Doña Catalina Villafañe ha prometido un novenario a Nuestro Señor Santisimo  del Rosario y  ofrece 10 pesos en plata
Doña Mercedes Alurralde ofrece diez pesos. 
Doña Mercedes Araos de la Madrid ofrece 25 pesos. 
Doña Mercedes Villafañe ofrese 25 pesos. 
Doña Pastora Uidobro ofrese 6 pesos. 
Doña Dolores Molina ofrese quince pesos.
Doña Mercedes Molina 25 pesos.
Doña Angela Zeballos ofrece un hijo para soldado. 
Doña Maria Josefa Peralta ofrece cinquenta pesos
Doña Gabriela Moure ofrece 4 pesos
Doña Franca Abellaneda a dado 10 pesos
Doña Josefa Molina de 6 años de hedad dio 4 reales
Doña Franca López ha dado un peso. 
Doña Franca Basan ofrece 10 pesos.
Doña Águeda Araoz ofrece 10 pesos
Doña Maria Mercedes Alurralde. 10 pesos
Doñaa Josefa Peres de Terri ofrece 10 pesos
Doña Ricarda Peres ofrece Diez pesos
Doña Maria Ferreyra á dado tres pesos. 
Doña Maria del Trancito Sosa ofrece dos pesos
Doña Manuela Zorrosa ofrese 4 pesos
Doña Dominga Zorrosa dio un peso
Da Casilda P Aigueroa a dado 6 pesos
Las Señoras Retos an dado tres pesos
Doña Ana Carrasco a dado un peso. 
Doña Andrea Palavecino a dado dos pesos
Doña Josefa García mujer de Delgado a ofrecido un Pellonsito. 
Doña Borga Campero a ofrecido 4 pesos
Doña Bonifacia Diaz á ofrecido a hacer  coser ropa para los Soldados. 
Doña Carmen Figa coser un uniforme. 
Doña Pasquala Alvares ofrece coser un uniforme. 
Doña Ermenegda Carrizo Seis pesos. 
Doña Elena Huergo coser un uniforme. 
Doña Juana Huergo coser un unifome. 
Doña Mariana Basan coser un uniforme. 

Sala Capitular de Tucuman Marzo y Abril de 1807

Cabe recordar que los 200 tucumanos que partieron a la defensa de Buenos Aires se batieron con valor falleciendo 15 de los nuestros en aquellas gloriosas jornadas